- Exposición al sol
- Sol de mañana y semisombra de tarde, o luz brillante todo el día con algo de filtro. El pleno sol de mediodía en verano puede marcar la hoja. Sombra total da poca flor. Interior solo junto a una ventana muy clara, y rinde menos que afuera.
- Regado
- Regular: sustrato húmedo, no barro. En flor y en calor no dejes secar el cepellón de golpe. En maceta, en verano, a menudo cada 2 días. En tierra, según la lluvia. Un mulch de hojas o compost ayuda. Plato vacío.
- Poda
- Recorte liviano después de un pico de flor. Sacá ramas secas o cruzadas. No hagas una poda fuerte cuando está lleno de botones. Una poda más seria, si hace falta, va a fines del invierno. Se puede reproducir por esqueje semileñoso en temporada cálida.
- Sustrato / tierra
- Fértil y suelto, que retenga algo de humedad: tierra + compost + perlita. En maceta, usá una grande: el arbusto pide volumen. Trasplantá en primavera si las raíces dan vueltas. Si amarillea, revisá riego antes de echar hierro.
- Fertilización
- Abono para floración cada 15–20 días en temporada activa, intercalado con uno equilibrado. Compost en primavera. Pausá si está estresada por calor extremo o recién podada.
- Humedad
- Media-alta. Un patio con otras plantas le va mejor que un balcón de viento seco. No hace falta pulverizar todo el día: riego al pie y suelo cubierto alcanzan.
- Toxicidad para mascotas
- Tóxica. Es una solanácea: hojas y frutos pueden causar vómitos, diarrea y malestar serio en perros y gatos. No la dejes al alcance de mascotas que mastican arbustos.