- Exposición al sol
- Sol de mañana o mucha luz. En interior oscuro se abre mal y se estira. Protegelo del sol de mediodía si la maceta es chica y se seca en horas. No lo dejes contra el vidrio cerrado.
- Regado
- Frecuente mientras está en flor: la tierra apenas húmeda, sin charco. En maceta chica y calor, puede pedir agua casi a diario. Regá la tierra, no las flores. Plato vacío. Si se marchita y la tierra está seca, regá enseguida; si está mojada y sigue caída, hay pudrición, no más agua.
- Poda
- Retirá flores marchitas a diario. Si al terminar la flor la planta queda larga, podés recortarla a la mitad para que rebrote, y llevarla a un lugar luminoso. No siempre vuelve a florecer igual en clima tropical.
- Sustrato / tierra
- Universal fértil y drenante, con perlita. Maceta con agujeros. Si viene muy apretada y en un envoltorio sin drenaje, pasala a una maceta con salida de agua apenas llegue.
- Fertilización
- Poco mientras está en plena flor. Después, si la conservás, abono para flor diluido cada 15 días en crecimiento. No abones una planta marchita o seca.
- Humedad
- Media, con aire. Flores mojadas de noche y ambiente cerrado favorecen botritis (manchas y podredumbre). Espacio entre plantas y nada de pulverizar la flor.
- Toxicidad para mascotas
- Tóxica para perros y gatos. Masticar hojas o flores puede causar vómitos, diarrea e irritación de piel. No es ramo para dejar al alcance de mascotas.