- Exposición al sol
- Luz brillante indirecta o sol suave de mañana. Sol de mediodía y vidrio cerrado la queman. Interior oscuro la debilita y la pone blanda.
- Regado
- Sumergila o mojala bien 20–30 minutos, 2–3 veces por semana en calor y ambiente seco; menos si el aire está húmedo. Sacudí el exceso y colgala boca abajo hasta que seque, para que no se pudra el centro. Agua de lluvia o reposada es mejor que agua muy dura.
- Poda
- Sacá solo hojas secas de la base, con cuidado. Cuando saque un hijuelo y la madre decline, separá el hijuelo ya formado. No la podes para dar forma.
- Sustrato / tierra
- Ninguno. No la plantes en tierra ni en maceta cerrada. Si la montás, usá hilo de algodón o alambre forrado y un soporte que seque rápido (madera, corcho, piedra). Evitá pegamento sobre las hojas vivas.
- Fertilización
- Abono para orquídeas muy diluido (un cuarto de dosis) una vez al mes en el agua de remojo, en época de crecimiento. No uses abono común concentrado: quema las hojas.
- Humedad
- Media-alta o riegos más frecuentes. En aire acondicionado se deshidrata: las hojas se enrollan y se ponen grises de más. Tiene que secar entre riegos; humedad constante sin aire pudre.
- Toxicidad para mascotas
- No está considerada tóxica para perros y gatos. Igual no es comida ni juguete. Si está al alcance, pueden tirarla y lastimarla.